La puerta de la Iglesia es la referencia en cualquier municipio de la Península para considerar su altitud repecto al mar. No es así en las grandes ciudades, donde, por haber varias iglesias, se toma como referencia la estación principal de ferrocarril.
Aún teniendo zonas que llegan a los 2.000 mts. en el término de Valdelinares, diremos que Valdelinares está situado a 1.692 mts. de altitud.

domingo, 19 de abril de 2009

23 de Abril, DÍA DE ARAGÓN

Uno de los primeros acuerdos de la recién constituida Diputación General de Aragón de la España democrática fue declarar Día de Aragón el 23 de Abril, festividad de San Jorge.
Si el 9 de abril de 1978 era el día en el que se constituía oficialmente la Diputación General de Aragón, al día siguiente, 10 de abril, se aprobaba el acuerdo de instituir el Día de Aragón:
“En atención al carácter tradicional e histórico que el día 23 de abril tiene para Aragón, por ser la festividad de nuestro señor San Jorge, se acordó asimismo, por unanimidad de todos los señores Consejeros, declarar dicha fecha de cada año, oficialmente, “Día de Aragón”.”
De esta manera, se retomaba una antigua tradición que se monta a los siglos de la Reconquista, cuando la Monarquía aragonesa y los ejércitos del Reino adoptaron al Señor San Jorge como su patrono.
Ya en 1461, las Cortes de Aragón reunidas en Calatayud declaran festivo este día, decisión que es ratificada en la reunión de Cortes celebrada en Monzón en 1564.
El 16 de abril de 1984, por último, la conmemoración de San Jorge como Día de Aragón adquiere rango de ley y se declara a todos los efectos, incluso laborales, la fecha de 23 de abril festiva en todo el territorio de Aragón.

SAN JORGE: DÍA NACIONAL DE ARAGÓN


La gran importancia que para Aragón ha tenido y tiene la figura de San Jorge se comprende mejor si recordamos la tradición y la historia en las que se fundamenta la celebración del Día se San Jorge, hoy también Día de Aragón.

En Aragón, a la leyenda original sobre San Jorge, llegada desde Oriente, se superpone la del milagro de la batalla de Alcoraz.
La presencia de San Jorge en la historia de Aragón se entrelaza con la de la monarquía aragonesa, de la que se constituye tempranamente en patrón. Este patronazgo será asumido por la nobleza y los caballeros y por instituciones como las órdenes militares y cofradías. He aquí el antecedente y razón más próxima del patrocinio de San Jorge sobre Aragón, oficialmente reconocido con la instauración de la festividad en todo el Reino en el siglo XV.

LEYENDA
La leyenda de San Jorge, forjada en Oriente y difundida en Occidente de forma amplia a raíz de las Cruzadas, aúna la descripción del martirio del santo y el mito pagano de la victoria sobre el dragón, cristianizado a su vez por las fuentes medievales. La versión más antigua de la pasión del mártir es la de Pasícrates, tachada de extravagante por la Iglesia. Incluye sin embargo un dato de importancia: el martirio de San Jorge tuvo lugar el octavo día antes de las calendas de mayo a la hora sexta; es decir el 23 de abril al mediodía.
La Iglesia prefirió las denominadas Actas Griegas de San Jorge, conservadas en la edición de Lipomano y Surio, según un manuscrito vaticano en latín. No obstante la popularización de San Jorge vino definitivamente con la difusión de La Leyenda Dorada de Santiago de La Vorágine en el siglo XIII.

San Jorge parece ser el trasunto de un personaje histórico poco conocido, no obstante. La reinterpretación legendaria mezcla dichas reminiscencias con mitos. San Jorge habría nacido en Capadocia y habría sido instruido en la piedad cristiana por su madre, con la que marchó a Palestina, tras la muerte del padre. Por su origen noble fue nombrado tribuno militar. Rico heredero, al morir su madre, entró al servicio del emperador romano. Pero cuando ve las crueldades, reparte su riqueza y se enfrenta a las autoridades y al propio emperador.
Las fuentes hagiográficas recogen con variantes los terribles martirios a que San Jorge es sometido por defender su fe: atado a una rueda de cuchillos, arrojado a cal viva, sumergido en plomo ardiente, obligado a beber veneno, y finalmente, tras provocar conversiones y resurrecciones, es decapitado.

La leyenda del dragón convirtió a San Jorge en un caballero vencedor de la tiranía. La ciudad libia de Silca estaba domeñada por un terrible dragón que se ocultaba en un gran lago. El monstruo despedía un terrible hedor que infestaba todos los alrededores. Había que alimentarlo para que no fuese a reclamar su comida a la ciudad. Llegó un momento que no hubo más alimento para el dragón que los propios habitantes de Silca, quienes debían sortearse el sacrificio.
Un día la mala suerte recayó en la hija del rey. La princesa, resignada a su destino, se disponía ya a cumplir su terrible deber, cuando apareció San Jorge. La doncella le contó la terrorífica historia y el santo caballero se enfrentó al dragón al que doblegó y entregó prisionero y moribundo a la princesa para que lo condujera a la ciudad. Cuando todos los habitantes de Silca se hubieron convertido, San Jorge mató al dragón.

Este episodio del dragón llega a Occidente desde Siria en el siglo XI por medio de los cruzados. Simbólicamente el dragón enlaza con la idea oriental, especialmente sumerial, del gran adversario, y del caos primigenio de la cosmología mesopotámica. En el texto de la Leyenda Dorada alude a la peste, a las frecuentes y mortíferas plagas medievales.

La idea de enemigo primordial, y de la lucha heroica desplegada contra él, está ademá en relación con todos los mitos solares del Mediterráneo oriental, y es por extensión la representación del enemigo de Cristo y su pueblo. Enlaza por tanto con la lucha de la reconquista en territorio peninsular y con el milagro de la Batalla de Alcoraz en tierras aragonesas.


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